Hasta hace cuatro años  las carreteras con paneles solares eran solo un proyecto casi utópico, del que todo el mundo hablaba con escepticismo. Sin embargo, a finales del años pasado, fue Francia quien hizo real la propuesta que muchos habían planteado tanto en Europa como Estados Unidos.

Con una longitud de 1 kilómetro y un total de 2.800 metros cuadrados, la autopista, además de reducir las emisiones, suministra energía para el alumbrado público de Tourouvre (Normandía) municipio donde fue construida.

Actualmente esta vía también genera energía para la carga de vehículos eléctricos y para alimentar una pequeña planta de producción de hidrógeno.

En total son 3.000 placas solares  con un tamaño de  15 cm  y están recubiertas con una resina protectora de células fotovoltaicas que tiene la misma resistencia del asfalto.

La compañía gala Colas, una filial de la constructora Bouygues dedicada a las infraestructuras del transporte, es la empresa que está detrás del desarrollo de la carretera solar Wattway, un sistema con el que pretenden seguir construyendo vías con paneles en Asia, África y América.

Otro atractivo ha sido el diseño, pues el cableado eléctrico va integrado en el asfalto, por donde transitan más de 2.000 vehículos diariamente, incluidos los de carga, además de tener la superficie  fabricada con vidrio antideslizante que garantiza la adherencia de los neumáticos.

Cada panel tiene medio centímetro de espesor y está hecho de silicio cristalino, resistente al peso de cualquier vehículo.

 

 

Más kilómetros sostenibles

Con este proyecto, se espera hacer más vías que generen energía limpia, pues según la ministra de medio ambiente de Francia, se planea construir carreteras cada 1.000 kilómetros.

Entre tanto, se espera que durante estos dos años se calcule  la efectividad de este primer piloto, que ya ha tenido algunas críticas, pues Normandía no tiene muchos días de sol y las carreteras son muy planas.

Aunque para la empresa, una construcción de apenas 20 metros cuadrados es capaz de generar energía renovable para una sola vivienda, esto basado en 1.000 horas de sol anuales, mientras que 15 metros pueden alimentar los semáforos y 1000 kilómetros pueden abastecer la demanda eléctrica de una ciudad de  5.000 habitantes. Se calcula que en un año son 280 Megavatios-hora (767 Kilovatios-hora diarios, con producción máxima de hasta 1.500 kWh en verano).

Por ahora, se asegura que  el precio del kilovatio en esta carretera es de 17 euros aproximadamente  frente al 1.3 que se gasta en la instalación de energía fotovoltaica para un tejado

Una las desventajas de este tipo de infraestructuras es que se genera menos energía que los paneles puestos sobre un techo,  pese a que  las carreteras están ocupadas el 20% del tiempo.

Pues los resultados serían mejores si se replicaran en vías y no tan horizontales. No obstante, “un panel informativo, alimentado por la propia carretera solar, indicará en tiempo real la actual producción solar y la acumulada durante el año”, asegura Cola, quienes esperan que para 2020 el precio del kilovatio generado en una carretera solar sea igual  a cualquier otra planta de energía fotovoltaica.

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Categorías: Energía solar y Sostenibilidad.